Por Amadeo y Paz
En los últimos meses se han cumplido 50
años de la presentación de uno de los éxitos más populares en los últimos
tiempos, as películas de James Bond, el legendario agente 007. Esta serie
británica apareció en los escritos de Ian Fleming narrando situaciones
ficticias de investigación y lucha contra el crimen. Son muchos los rasgos de
este agente, siempre se encuentra peinado y bien vestido. Tiene mucho pegue con
las mujeres y es rudo con sus enemigos. Sus gustos son caros y sofisticados
pues sabe mucho de vinos y de cócteles, es asiduo a los casinos, practica
deportes de élite como el golf y el polo, asiste a remates de objetos caros y
sus oficinas se encuentran en lugares exclusivos.
Sus adversarios suelen ser ambiciosos y
por lo general aspiran a conquistar o destruir el mundo. Sus armas y aparatos de espionaje son una
pasarela de ficción basada en avances tecnológicos de cada época. Así sus autos
están equipados con toda clase de armamento y equipo para escape, como por
ejemplo su capacidad sumergible o invisibilidad. Las locaciones de sus filmes son
paradisíacas y exóticas pues presenta a Jamaica, Las Bahamas, Francia, Suiza,
Inglaterra, Nueva Orleans, California, Japón, Rusia, Egipto, España, Italia,
India y otros lugares. Las bandas sonoras han sido espectaculares y éxitos
radiofónicos y nuestra sociedad ha incorporado frases célebres, como por
ejemplo para presentarse: "Me llamo Bond..., James Bond".
San Juan de los Lagos, Jalisco
Así podría ser la vida de quienes han
estudiado las ciencias religiosas. Se han dedicado a actividades apostólicas en
poblaciones cercanas a la selva o en ciudades con muchos problemas de valores. Aunque
la fantasía de contar con el respaldo de un extraordinario equipo técnico y de
espionaje, un agente cristiano cuenta con el magnífico respaldo de años de estudios y formación. Además, por la fe, debe
de contar con la ayuda del espíritu Santo y sus dones de sabiduría,
entendimiento, ciencia, consejo, piedad, fortaleza y temor a Dios. Debe contar
con la Providencia de Dios y la gracia divina para emprender sus obras.
Al igual que el personaje 007, un
agente de bien debe enfrentar a los enemigos del alma, el mundo, el demonio y
las pasiones de la carne. Cuenta con diversos instrumentos para vencerlos, los
sacramentos, especialmente la eucaristía y la confesión. El rezo del Santo
Rosario, las jaculatorias frecuentes y los ratos de oración, también son medios
para prosperar en la vida espiritual.
El trabajo ordinario y la vida familiar
suelen ser las acciones apostólicas más
comunes, más eficientes y más completas para lograr la misión.
Un agente católico no necesariamente
debe estar encubierto, puede dar su testimonio en su propia comunidad, redes
sociales, familia y trabajo.
Referencias:
http://www.elmundo.es/especiales/2012/cultura/james-bond/los-amos.html
http://es.wikipedia.org
http://www.infancia-misionera.com/dones.htm

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